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La chica de la jungla

Rut Briceño

Estado: Actualización

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Capítulo 1 Las Tribus

Title
Capítulo 1 Las Tribus
Capítulo 2 Una Misión
Capítulo 3 El inicio de una Aventura
Capítulo 4 Conociéndonos
Capítulo 5 La Pequeña Ciudad
Capítulo6 El Puente
Capítulo 7 El volcán
Capítulo 8 Recuerdos
Capítulo 9 Un León
Capítulo 10 Segundo Ataque
Capítulo 11 Perla y Poup
Capítulo 12 El Código
Capítulo 13 La Poción y la Choza

Sipnosis

En lo más lejano de la jungla, existen tres tribus distintas. La tribu de los guerreros, la tribu de la Esperanza y la tribu de la Sabiduría. Cada tribu tiene su rey, como también su guardiana. Solo hay una guardiana por tribu, cada una de ellas es especial, porque cada una tiene un poder mágico distinto.
Caren es la guardiana de la tribu de los guerreros, su poder aun no lo descubre, no sabe que ocurrió con su madre, le intriga mucho saber quién es ella en realidad. Sucede algo inesperado, el agua del océano empieza a producir agua sucia y contaminada, de una manera muy extraña, por toda la jungla. Las tres guardianas van a tener que enfrentarse a una aventura por primera vez juntas, para resolver el problema con el agua, por lo que tienen que salir de sus tribus y ver el mundo que hay más allá, encontrando criaturas mágicas, extrañas y visitando lugares jamás vistos, pero van con una misión en particular y esa es matar a la bruja del mar y solo cuentan con treinta días para encontrarla. Tic, tac, tic, tac, ¡el tiempo comienza a correr ya!

 

 

 

 

 

Me guinde de un árbol para poder observar toda la tribu, sentir con el viento le pega a tu cara es una de las mejores sensaciones que pueden haber, más si ves como está saliendo el sol, noté que algunas plantas y árboles se estaban secando, al parecer cinco meses sin lluvia puede traer una gran sequia y con las aguas contaminadas, no es mucho lo que se pueda hacer. Pero a lo lejos, a lo muy lejos de los arboles, de las tribus puedo estar segura que hay algo más, si tan solo pudiera ir, si tan solo no fuese imposible salir de aquí…
-Chiquita es un gran gusto darte un paseo por toda la tribu – le dije a niña alegre tomándola de la mano – Nosotros somos la tribu de los guerreros, yo soy la guardiana de aquí. Mi nombre es Caren y puedes pedirme lo que sea
-¿Puedo hacerte una pregunta? – dice la niña
-Sí claro, la que tú quieras, estas en este paseo para aprender – respondí sabiendo todo lo que tenía que decir, era parte de mi rutina darles un paseo a los niños y contarles la historia de la tribu al inicio era una activa excelente, pero luego se volvió un poco tedioso
-¿Porque hay gente mala que nos quiere hacer daño? – dijo muy asustada y aquí venia el momento de contar la historita
-Hace mucho tiempo, hubo una guerra entre las personas del océano y las tribus, existía una reina, la reina del océano, pero con el tiempo endureció su corazón y se convirtió en una bruja, desatando todos sus poderes en nuestra contra, quería adueñarse de toda la jungla, solo la quería para ella sola, pero los reyes y los guardianes de esos años la derrotaron y nos salvaron de ella, los reyes siempre cuentan que muy lejos de las tribus existe otras personas, un mundo muy distinto a este, pero muy peligroso, por esa razón no podemos salir. Pero, sí yo, Caren, te soy sincera, no creo en leyendas – respondí encogiéndome de hombros, aun que sabía que si se enteraban que les estaba diciendo a los niños que esa historia era mentira, me estaría metiendo en graves problemas – solo te cuento la historia porque me obliga el rey. ¡Ups! – dije en voz baja, no tenía por qué decirle eso, pero era la realidad, siempre tenía que hablar de más
Escuche pisadas que se acercaban hacia nosotras, muy cuidadosamente tomé la niña y salí corriendo lo más rápido que pude, la deje arriba de un árbol.
-Quédate aquí tranquila – le dije y sonríe – todo va a estar bien
Soné los dedos de mis manos.
-¡Mejor sal antes de que te tenga que ir a buscarte! – grite
De un árbol sale un hombre vestido de negro, con un cuchillo en su mano.
Comenzamos a pelear, tome su cuchillo, se lo metí en el estómago, él me dio una patada en la espalda y me caí al suelo; pero él hombre estaba tirado en el suelo también, así que saqué el cuchillo de su espalda y se lo clave en su corazón, no me gusta mucho matar a las personas, pero es necesario hacerlo algunas veces, este no era el primer hombre que venía a atacarme.
-Vamos a ver si tú y tus hombres dejan en paz a esta tribu – le dije en el oído y cerré sus ojos – descansa en paz
Sale corriendo mi mejor amiga Laila hacia mí
Ella es una chica muy linda, su cabello es de color negro y muy largo y unos hermosos ojos de color azules, que vuelven locos a cualquiera, detrás de ella viene mi mejor amigo Alex con esa gran sonrisa que siempre lleva en su rostro así algo malo este pasando el tiene que sonreír.
-¿Amiga estas bien? – pregunta Laila con la voz agitada
-Si amiga tranquila no me pasó nada – respondí – solo me duele un poco la espalda
-Caren tienes que venir rápido – dice mi mejor amigo, desesperado – al parecer el océano se está llevando otra casa, y hay personas allí adentro, tienes que venir a ayudarnos
-No puedo creer que todo este yendo tan mal – solté molesta y salí corriendo, con Alex y Laila, hacia la orilla de la jungla, en donde estaba el océano que se habia tornado de color negro y había pirañas al rededor, una casa se está hundiendo, mire abajo y vi las pirañas.
-¡Apúrense! – Grite – la casa está a punto de hundirse, pásenme unas ramas, para atarlas a este árbol que está aquí, y atenlas a mi cintura.
-¿Estás segura de lo que vas hacer amiga? – dice Laila preocupada.
-Sí, se bien lo que voy hacer, deja de preocuparte tanto – dije decidida.
Hicieron lo que dije; la casa ya se estaba hundiendo aún más y las personas que están dentro de ella gritan con desespero, le dije a los que estaban adentro que me extendieran la mano; tome la mano de una niña y la jale hacia mí, la saque de la casa y la coloque en el suelo, así hice con su hermano, pero quedaba poco tiempo, ya la casa se estaba terminando de hundir y las pirañas la empezaron a devorar, quedaba la madre y el padre de los niños dentro de la casa.
-Lo siento mucho, pero creo que uno solo es el que va a poder vivir, la casa se va a terminar de hundir, no voy a poder hacer nada – dije con lágrimas en mis ojos
La señora con su rostro desesperado me da la mano, la tomó, la saco de la casa y la coloco en el suelo, me acerque para extenderle la mano al hombre, pero era demasiado tarde, la casa se termina de hundir y las pirañas se comen al hombre, me lanzo al suelo, impactada de ver como unos diminutos animales se devoran a un hombre en cuestión de segundos, el agua se tornó rojiza y un muerto más en la lista.
La madre estaba con sus dos hijos llorando, abrazándolos y cubriéndole los ojos con sus manos, para que no vieran como estaba muriendo su padre.
-Necesito hablar con el rey – dije a Laila y Alex, con las lágrimas en mis ojos, aunque las contuve para no llorar – no puede ser que más gente inocente este muriendo aquí y nosotros no estemos haciendo nada para detenerlo.
-Caren solo haces lo que puedes – responde Laila con dulzura y se acerca hacia mí y me da un fuerte abrazo

Las cosas no solamente iban mal en esta tribu.
-¿No entiendo que es lo que está pasando aquí? – Dijo la guardiana de la tribu de la esperanza, Lisa –Madre cada día el océano se está poniendo peor, gente inocente ha muerto, sabes que mi poder es manejar las plantas, me ayudan mucho mis poderes, pero no puedo detener esto, no puedo sola, cada día va empeorando y por más que lo pienso no encuentro una solución, necesito ayuda porque ya me estoy quedando sin fuerzas.
-Cálmate, hay que tener esperanza que todo va a cambiar, es el océano, allí ya no podemos hacer nada, hija pronto saldremos de esto. Al menos de que el rey sepa algo que nosotros no sabemos– dijo la madre de Lisa.
-¿Qué puede saber él? – pregunta Lisa frunciendo el ceño
-Ha habido muchos secretos aquí, escuche que la tribu de los guerreros estaba pasando por la misma situación que nosotros, es el océano, pero la pregunta es ¿Qué hay allí? – respondió
-¿Pero quien podrá hacer una cosa así? las cosechas no se dan bien a causa del agua, obtener el agua es difícil, dime cómo hacemos. ¿Será que realmente si existe una bruja en el océano?
-Realmente existió una, pero tengo entendido que los reyes y los guardianes de años atrás la derrotaron, no creo que vuelva – respondió con una sonrisa.
-Madre yo no me voy a quedar con la duda, voy a ir al castillo del rey y le voy a pedir explicaciones claras de todo esto que está pasando – dijo Lisa decidida.
Lisa llego al castillo es muy grande de color dorado y banderas de color plateado, el suelo es de planta brillante y muy pulida, arriba del castillo se encuentra un afiche grande plateado que dice: Tribu de la Esperanza. Cuando lee el cartel, lo primero que se le viene a la mente “Esperanza eso es lo que necesitamos, esperanza de que todo esto va a cambiar”

-Buenas tardes – dijo Lisa a uno de los guardias del castillo – ¿se encuentra el rey?
-No guardiana – dijo con una voz firme y fuerte el guardia – pero me dijo que si usted venia, le informara que se dirigiera hasta la tribu de los guerreros, porque tiene allí una reunión muy importante.
-Está bien, muchas gracias por la información, pero la próxima vez este un poquito más alegre, que te hace falta sonreír – le giño el ojo y se dirigió a la tribu de los guerreros.

Por otro lado está la tribu de la sabiduría.
-Hay que resolver las cosas con sabiduría y calma – dijo Fabiola a toda su tribu, que está muy molesta – tenemos que esperar que es lo que dice el rey
-Sí, Fabiola es muy fácil para ti decir eso – protesto un aldeano – gran parte de mi familia ha muerto, por el agua envenenada ¿explícanos cómo vas a resolver esto?
-Miren créanme que lamento mucho esas cosas malas y mis condolencias a las personas que han perdido a sus familias ¿pero cómo hacemos? ustedes saben bien que mi poder es el pegamento, ser sabia y obtener visiones. Así que las cosas están pasando por algo, por un propósito o por un objetivo grande que aún no estamos notando, las cosas no pasan solo porque sí, piensen que los que han muerto están en un lugar mejor o donde usted crea que estén. Mejor nos calmamos y tomemos todo con paciencia – dijo con calma, aunque por dentro se estaba muriendo de la rabia, aquellos aldeanos tenían razón de quejarse, quizás ella no los entiende mucho porque no ha perdido ningún ser querido– Voy a ir al castillo, a hablar con el rey, les prometo que vamos a buscar una solución.
Fabiola se dirigió hasta el castillo del rey y se consiguió a su hija afuera.
La princesa es muy linda, su piel es blanca y delicada, ojos verdes, un inmenso cabello de color amarillo que arrastra por el suelo y unas hermosa sonrisa
-Hola princesa, será que me puedes decir en ¿dónde está tu padre? que quiero hablar con él – dijo respetuosamente
-Mi padre, horita está en la tribu de los guerreros y me pidió que si te veía, que fueras para allá, porque tienen una reunión urgente – respondió muy amable la princesa. Y cariñosa
Así que Fabiola fue lo más rápido que pudo a la tribu de los guerreros.



 

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